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Este año además, los pasteleros hemos tenido la gran suerte de que gracias al patrocinio de Valrhona, han incluído entre los actos importantes el II Concurso Internacional de Postres de Restaurante C3. El ganador de esta edición, una jovencísima mallorquina fue mi favorita desde que empezó a hablar, cargada de nervios de su postre cargado de especias. La cocinera en cuestión se llama Silvia Ginard Moll, de Es Baluard, en Palma de Mallorca, y presentó un arriesgado postre llamado Special Ghana Spice. Ella será la que nos represente como candidato por españa en el concurso el año que viene, competirá con chefs de todos los continentes y desde aquí le deseo mucha suerte.
Siempre me emocionan este tipo de concursos y ésta vez de un modo especial, porque era una mujer la ganadora, porque era la más joven de todos y porque el presidente del jurado era mi adorado y admirado Pierre Hermé.
Fue algo inesperado, Pierre Hermé había estado por la mañana para recibir un premio y en principio no se sabía si por la tarde todavía seguiría en la feria, el presidente oficial del Jurado era Juan Mari Arzak, a quién a mí me gusta llamar El Sabio y al que profeso una gran admiración. Como buen sabio, cedió su puesto de presidente a Hermé diciendo que era inevitable teniendo al lado al mejor pastelero del mundo.
Como presentador de lujo teníamos al no menos importante Fréderic Bau, Director de la Escuela de Valrhona y autor del libro El corazón de los Sabores y simpático como él solo.. os podeis imaginar yo ya con eso estaba satisfecha... cuando Fréderic coge el micro y empieza a decir que había una sorpresa para el concurso, que se iba a añadir un miembro importante ... cuál fue mi sopresa cuando le vi aparecer, no me lo podía creer. Yo tuve la suerte de visitar su obrador el pasado año, en febrero (escribí el post París je t'aime) asi que tenerle ahí, escuchar sus comentarios sobre los postres que iba degustando fue algo maravilloso. No sería capaz de describir lo que sentí con esos tres genios delente de mí, hablando de chocolate, de texturas, de humo... como siempre os digo, lo mío sobrepasa los límites.
Esto fue el miércoles por la tarde, pero repetí el jueves y pude disfrutar de un guacamole intensamente picante y sabroso con una tortita llena de frijoles y carne.... también probé quesos italianos, provolone dulce y picante, parmesano recién cortado, jamón de guijuelo y de córdoba... pude catar algunos aceites de jaén con un sabor alulcinante... y claro, como no, me tomé un helado que los que conocemos Suiza sabemos que es el mejor de ese país y probablemente uno de los mejores del mundo, los helados Mövenpick. Y porque yo no bebo alcohol, porque tenías oportunidad de que te preparasen un mojito, tomarte un ron añejo, una ginebra de excelente calidad, asistir a catas de vino de Navarra, La Rioja, tomarte unas cervezas especiales e incluso un cóctel muy madrileño preparado con Chinchón.Escucho: Vetusta Morla - Un día en el mundo









La mayor sorpresa se produce en el horno, esa multitud de capas elevadas una vez cocido se debe a que al entrar al horno, con el calor, como las capas de grasa son impermeables, el vapor que produce el agua de la masa no puede escapar, se ve atrapada y en su intento de huir va levantando ligeramente las capas, separando las láminas. Según las vueltas que le demos, tendremos más o menos desarrollo, pero un hojaldre bien elaborado con 5 vueltas sencillas, aunque nos cueste creerlo, tendrá unas… 487 capas!!. Alucinante ¿o no? Eso mismo pensé yo… bendito el día que se inventó el hojaldre. Pongo unas fotos para que os ayuden a entender un poco todo esto. 







