viernes, 22 de febrero de 2008

Tonka. Intensas hasta en el nombre

Hace unos días en el trabajo, en la estantería donde se guardan las especias, las mejores joyas del obrador (al menos desde mi punto de vista) encontré un frasco misterioso que contenía unas habas similares en color a las del cacao pero para mí desconocidas, Tonka, ponía en la etiqueta... abrí el frasco con emoción, como siempre que descubro un nuevo olor, cerré los ojos y aspiré despacio, aquel efluvio de aromas me embargó... no sabía si me recordaba al intenso y dulzón perfume de mi hermano, al humo del tabaco de pipa que mi padre dejaba tras él mientras el arreglaba mi bicicleta cuando era una niña, a las vainas de vainilla que utilizo en las cremas, al cacao amargo que tanto adoro.... no supe separar las notas de todos esos aromas. Seguí con mis tareas diarias, pero sin dejar de pensar en todo el día en esas habas marrones, casi negras que hasta ahora desconocía.

Al llegar a casa, por supuesto me puse a bucear en la red, buscando información sobre ellas, las habas tonka, las que me habían tenido intrigada todo el día. Sacié mi sed de información leyendo varias páginas, preparando un texto en el que hablaros de ellas para que todo el mundo las conozca... Entre todas estas búsquedas dí con un blog, un blog genial de una pastelera de Caracas, Venezuela en el que hablaba de estas habas, incluyendo una receta riquísima, así que hoy, en lugar de hablaros yo, os voy a remitir a su blog, ya que como maestra en las artes de la pastelería y además venezolana, país donde abunda el árbol de las habas tonka, la sarrapia, os informará mucho mejor que yo.


Me quito mi gorro pastelero ante esta genio, os invito a que la conozcáis y disfrutéis su página tanto como yo. Aquí os digo dónde encontrarla:



Sed dulces.

Escucho: Expectations - Belle & Sebastian - BSO Juno