viernes, 28 de noviembre de 2008
La cosecha
Esos meses coinciden con el tiempo que hace que no escribo nada, como si me hubiera metamorfoseado con la bergamota…
Cuando hombres con tenazas empiecen a corretear entre los naranjos….. VOLVERÉ
viernes, 25 de abril de 2008
Trufas de Frambuesa

Ingredientes:
200 ml. nata líquida
100 gr. mermelada de frambuesa (puede ser comprada, pero incluyo la receta abajo)
250 gr. Chocolate sin leche
75 gr. Chocolate con leche
Cacao en polvo
50 ml. Licor de frambuesas o Kirsch (opcional) No poner si van a comerlas niños.
Preparación:
-En un cazo poner la nata líquida, añadir la mermelada de frambuesa y en su caso el licor, calentar hasta que empiece a hervir.
-Apartar del fuego y añadir la cobertura de chocolate, que previamente habremos troceado para facilitar su fusión, mezclando con unas varillas.
-Volcar en un cuenco y llevar al frigorífico a enfriar.
-Romper en pedacitos pequeños el chocolate de leche y reservar.
-Cuando la mezcla de trufa esté fría (yo suelo dejarlo de un día para el siguiente) añadir estos trocitos, así evitaremos que se fundan y podremos encontrarlos al comernos las trufas.
-Con una cucharita de postre, o si tenemos ese utensilio fantástico con el que se sacan bolas de melón y otras frutas, haremos unas bolitas que iremos echando directamente sobre el cacao amargo para que se impregnen pero sin redondear muy bien para que queden más artesanas.
-Para la presentación se pueden poner directamente en una fuente bonita o comprar unas cápsulas pequeñitas que venden en muchos supermercados, eso a vuestro gusto,
-Si tenéis invitados, os recomendaría pasar por la turmix unas cucharadas de mermelada de frambuesa, añadirle un poco de nata líquida para preparar una salsa que quede de un color rosa suave, con una cuchara hacer unos dibujos en el plato y así tener una presentación individual más bonita.
Para los que quieran elaborarse su propia mermelada, os apunto la receta que uso yo para estas trufas, pero os advierto que si la hacéis una vez, nunca más querréis comprar mermelada de frambuesa de un supermercado, dicho queda, luego no digáis que no os avisé.
Mermelada de frambuesa:
Ingredientes:
500 gr. Frambuesas congeladas
500 gr. Azúcar
Zumo de limón
-Poner en un cazo a cocer las frambuesas, el azúcar y un buen chorro de zumo de limón, cuando empiece a cocer dejar unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al cazo. Apartar del fuego y pasar la turmix en caliente. Dejar enfriar y guardar en frigorífico.
-Si las cantidades os parecen muy grandes, siempre podéis reducirlas, teniendo en cuenta que lleva el mismo peso de fruta que de azúcar y que si la cantidad es muy pequeña seguramente necesite menos tiempo de cocción.
Espero que os gusten mucho, muchísimo y que si alguien las hace en su casa, luego me comente qué tal fue la experiencia.
Sed dulces.
Escucho: On the Radio - Jay Jay Johanson
Paris, je t'aime


El viaje dió para muchas más visitas… Fauchon (espectacular), La maison du chocolat, Gerard Mullot, Le Nôtre, La Durée, Hediard, Jean Paul Hévin, Paul, Sadaharu Aoki (maravilloso) , Lauren Duchêne…. y todas las que fuimos encontrando en nuestros largos paseos, un café aquí , un croissant allí… un viaje para recordar y a ser posible aplicar en el obrador nuevas ideas. Como vereis, sigo tan enamorada, incluso más, de este oficio que a pesar de los sacrificios que implica, me da muchas alegrías.

Espero que os guste mi pequeño relato viajero. En otro post os meto una receta que endulce un poco más vuestras vidas.
Escucho: Miranda - Déjame
viernes, 4 de abril de 2008
Dulce Música

Para mí los dos nombres eran desconocidos, ya os he explicado mi incultura en estos asuntos, luego me fui dando cuenta de que conocía algunas obras, sobre todo la Sinfonía nº 9 "Del Nuevo Mundo" de Dvorák, que a mí personalmente me encantó. Mi acompañante siente verdadera pasión por Rachmaninov, que a pesar de escucharlo infinitas veces salir de sus labios, yo nunca soy capaz de decirlo bien a la primera. Puedo escribir y pronunciar perfectamente palabras como Apfelstrudel, Schwarzwälder kirschtorte, Linzertorte, Käsekuchen o Sachertorte sin pararme a pensar, pero claro, para mí no son simplemente palabras… son aromas, sabores, colores, formas perfectas, es mi pasión. No es una casualidad que haya pasteles y tartas con nombres musicales, como la tarta Ópera, la tartaleta Músico o que encuentres en cualquier receta de un libro de pastelería palabras como composición, sinfonía de sabores, todo está unido en el arte... Como también soy una apasionada de la música y la clásica es mi asignatura pendiente, declaro públicamente que haré los deberes y desde hoy (o desde anoche) nombres como Dvorák y Rachmaninov se van a convertir en mis particulares Apfelstrudel y Käsekuchen de la música.
La noche terminó con una cena en el Fast Good, el restaurante de comida rápida de Ferràn Adrià en Juan Bravo, aquí en Madrid, nunca había estado, hacía tiempo que me apetecía probar y me pareció delicioso, lo más original en comida rápida. Este será un plan perfecto que quiero recomendar a todo el mundo:
Disfrutar de un maravilloso concierto en el Auditorio, a tres paradas de metro bajar en Núñez de Balboa, tomar una original cena y acabar la noche abriendo bien las papilas gustativas y explotando contra vuestro paladar las burbujas de aire de una deliciosa Mousse de Chocolate con Espuma de Vainilla. Tiene un ligerísimo toque salado, Uhhmmmm…
Sed dulces.
Escucho: Antonín Dvorák - Sinfonía nº 9 "del nuevo mundo" Op.95 (como no)
Gracias


lunes, 17 de marzo de 2008
Mi historia de hojaldre
Reconozco que lo mío sobrepasa los límites, cuando preparo un huevo frito, algo aparentemente tan simple, siempre me quedo boquiabierta al ver su transformación, rompo su cáscara, lo dejo caer sobre el aceite casi humeante y de repente empieza a cambiar de color… desde su exterior hacia adentro, siempre la última es la yema, su núcleo. Cada día me sorprenden estas cosas, las que les ocurren a los alimentos, esos detalles que para la mayoría pasan desapercibidos, sigo sorprendiéndome cuando veo como la harina se convierte en pan, el azúcar en algo tan sólido y transparente como el caramelo, insisto, lo mío sobrepasa los límites de lo normal, pero son esas pequeñas cosas (le robo la frase a Serrat) las que hacen que ame tanto mi oficio.
Os voy a contar una de las historias que más me gustaron durante mi aprendizaje en la Escuela de Pastelería. Esta historia, siempre que la cuento a la gente le encanta, dicen que no dejo de mover las manos mientras la relato, que me emociono, 12 años después de haberla escuchado y siempre digo que cuando lo elaboro me sigue dejando alucinada. Estoy hablando del hojaldre.

La mayor sorpresa se produce en el horno, esa multitud de capas elevadas una vez cocido se debe a que al entrar al horno, con el calor, como las capas de grasa son impermeables, el vapor que produce el agua de la masa no puede escapar, se ve atrapada y en su intento de huir va levantando ligeramente las capas, separando las láminas. Según las vueltas que le demos, tendremos más o menos desarrollo, pero un hojaldre bien elaborado con 5 vueltas sencillas, aunque nos cueste creerlo, tendrá unas… 487 capas!!. Alucinante ¿o no? Eso mismo pensé yo… bendito el día que se inventó el hojaldre. Pongo unas fotos para que os ayuden a entender un poco todo esto.
Seguro que podéis encontrar mucha más información sobre el hojaldre en Internet, no me quería exceder, simplemente compartir mi historia, mi pasión por el hojaldre y sobre todo, conseguir que nunca volváis a mirarlo de la misma forma. Os preguntaréis por qué he empezado hablando de un huevo, no sé muy bien por qué ha sido, me ha dado el punto. Supongo, que como ya os he dicho, lo mío sobrepasa los límites.
Escucho: Crash Test Dummies - mmm, mmmm, mmmm...
viernes, 7 de marzo de 2008
Pan Milagro

Desde aquí dar las gracias a Su, que a su vez en su Blog (http://webos-fritos.blogspot.com/) ya da las gracias a quien le pasó por primera vez la receta... el lo bueno de Internet, la facilidad con la que se comparten las cosas, lo sencillo que es que alguien disfrute como tú, que a la vez te devuelve la misma felicidad que sentiste tú al disfrutarlo. Ya me han pedido la receta un par de compañeros de trabajo, que también probaron mis panes, así que la cadena sigue.
Quería hacerle este homenaje al pan, algo tan sencillo pero que nunca nos puede faltar en la mesa, al menos a mí, algo a lo que día a día restamos importancia, comiendo cada vez más panes de molde, bollos, panes industriales, precocidos, precongelados... ¿Alguien se ha parado a pensar en la química y el proceso que debe llevar una barra precocida para que pueda durar meses congelada sin que pierda sus propiedades? Deberíamos prestar más atención a nuestra salud y si no podemos hacerlo en casa, intentar comprar el pan en una panadería que nos asegure su elaboración artesanal (todavía quedan) Ganaríamos en salud, en sabor, en placer y ayudaríamos a que uno de nuestros oficios más antiguos no se pierda.
Aquí os escribo la receta, por si alguno lo quiere intentar, yo os lo recomiendo a todos, me lo pasé como una enana amasando, viendo crecer mi obra en el horno, con los primeros aromas que despedía aquella ventana mágica... y no quiero contaros cuando lo comíamos...
En mi receta, tal vez porque la harina era más fuerte que la de Su, me admitió algo más de agua en el amasado y lo dejé tapado en el molde Pirex 15 minutos antes de meterlo al horno. Esto no es imprescindible. La receta la copio y pego:
Ingredientes:
310 gr. harina de fuerza
175 gr. de agua.
20 gr. de aceite.
15 gr. de levadura fresca
Una cucharada pequeña de sal

Preparación:
1. Colocar en un bol grande la harina, y desmigar la levadura en el centro.
2. Añadir el aceite y el agua. Amasar todo durante 10 minutos. En la mitad del amasado añadir la sal.
3. Continuar amasando con movimientos firmes, hasta formar una bola. No os preocupe no haber amasado nunca; para este amasado no se requiere unos conocimientos especiales, sólo mezclar bien todos los ingredientes y trabajarlos para que se vayan uniendo y formando la masa.
4. Pincelar el pan con un poco de aceite y espolvorear con harina.
5. Colocarla en un molde Pirex con tapa de forma redonda, ligeramente engrasado.
. Hacer unos cortes rápidos con un cúter afilado. No os preocupéis en exceso si no salen muy bien: así le dará un toque rústico.
7. Meter en el horno en frío y ponerlo a 220˚ durante unos 40-45 minutos, hasta que lo veamos hecho. Sí, sí, en frío, sin precalentar.
La foto es de mi pan. Buen provecho.
Escucho: Divina - Radio Futura
viernes, 29 de febrero de 2008
Bizcocho de té Earl Grey

Hoy por primera vez voy a escribir una receta en mi blog, quería que no fuese demasiado complicada, para que cualquiera pueda hacerla en su casa y sentirse como un verdadero profesional. Haciendo honor al nombre de mi blog, he querido que fuese original y que tuviese el aroma de la bergamota , así que me puse a buscar entre mis libros y como tantas veces, San Paco Torreblanca iluminó mi mente. En la receta original, él utiliza té matcha, así que modifiqué el sabor buscando la bergamota. Podéis usar vuestro té favorito.
Si habéis hecho algún bizcocho en casa, observaréis que éste no lleva claras, por eso en la receta se incluye la levadura en polvo, para que esponje y suba. También recomendaros que tengáis mucho cuidado a la hora de mezclar los ingredientes a las yemas, siempre con movimientos envolventes para evitar que se pierda el aire del montado.
Espero que os resulte fácil y sabroso.
Bizcocho de té Earl Grey y aceite de oliva
Ingredientes:
7 yemas
100 g de azúcar
50 g de leche en polvo
5 g de té Earl Grey (bien triturado para evitar que se noten las hojas)
100 ml de agua templada
50 g de miel
110 g de harina
2 g levadura en polvo
50g de aceite de oliva
Elaboración:
-Montar el azúcar con las yemas en la batidora eléctrica o a mano hasta que blanqueen.
-Añadir poco a poco a poco la leche en polvo, mezclada con el té y agregar el agua. A continuación incorporar la miel.
-Tamizar la harina con la levadura, pasándolas por un colador y agregarlas a la mezcla anterior en forma de lluvia.
-Añadir el aceite vertiéndolo lentamente en hilo fino.
-Verter la mezcla en un molde de unos 18 cm de diámetro y unos 4 cm de altura, pues este bizcocho es muy esponjoso y así estará más tierno.
-Cocer en el horno entre 180-200ºC hasta que esté dorado. Aproximadamente 20-25 minutos.
-Pinchar en el centro del bizcocho con un cuchillo y cuando salga limpio significará que el interior está bien cocido.
Buen provecho. Saludos a todos.
Escucho: Paolo Conte - Via con me (BSO Deliciosa Marta)
viernes, 22 de febrero de 2008
Tonka. Intensas hasta en el nombre
